“No pienso dejar que nadie frene mis sueños, pero tampoco estoy dispuesto a que mis sueños frenen a nadie…”

@Jose_Luis_Sordo

Vivimos en una época de sueños y soñadores. A pesar de las dificultades y las malas noticias con que nos bombardean, a pesar de la conocida crisis, aún hay quien nos anima a seguir soñando y a hacer realidad esos sueños. Y a mi parecer, se agradece ese optimismo, ese ánimo y ese espejo en el que reflejarnos para seguir adelante.Por otro lado, parece necesario matizar la palabra sueño. Se hace imprescindible darle forma real, pasarla del plano onírico al papel sobre escritorio o sobre una pizarra.

SUEÑOS Y OBJETIVOS

Recientemente leí que “la única diferencia entre un sueño y un objetivo es una fecha” (Edmundo Hoffens). En mi opinión no es la única (tal vez para el autor de la cita, tampoco), pero es sin duda la que marca la diferencia y supone empezar a comprometernos con la difícil empresa de hacer realidad este sueño. Pasar del “me gustaría” al “lo voy a hacer”.

Compromiso. Esa es la palabra. Quédate con ella, grábala bien en tu cabeza, tatúatela en la memoria. Compromiso para alcanzar tus objetivos y sueños.

ESMART ó SMARTE

Si en algún momento has estado en un curso o seminario sobre Gestión del Tiempo, te serán muy familiares palabras como Simple, Medible, Alcanzable, Relevante y Acotado en el tiempo (Time-bound). Son características que se atribuyen con frecuencia a los objetivos bien definidos.

Sin embargo, hay otro elemento que resulta fundamental, y que no siempre se incluye en dicha relación: la ecología.

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Nunca dejes que nada ni nadie frene tus sueños o tus objetivos. Ahora bien, ten en cuenta que vives dentro de un sistema muy complejo, compuesto por múltiples elementos que en mayor o menor medida se relacionan entre sí. No son piezas ni engranajes, sino personas, salud, sentimientos, emociones,… algo más complejo y más profundo.

A saber, tu mundo se compone de distintas esferas o ámbitos: social, familiar, económico, profesional, físico, mental,… y todo aquel objetivo que te plantees, conviene ser entendido dentro del marco completo de tu vida, porque afectará en mayor o menor medida a todas y cada una de dichas esferas. Y afectará porque, generalmente, te comprometes también con esas distintas áreas de tu vida.

Te comprometes con tu círculo de amigos, te comprometes con tu matrimonio, te comprometes con tu empresa o tus clientes, te comprometes contigo mismo para mantener tu salud,… y en el momento en que hay un conflicto entre dos ámbitos con los que tienes un fuerte compromiso, al menos uno de ellos, si no los dos, se verá afectado. Compromiso, una vez más.

TRES MOTIVOS POR LOS QUE VALE LA PENA SER ECOLÓGICO

Mantienes la armonía con el resto de tu vida. Tu familia, amigos, salud, etc… te lo agradecerán. Además, demuestras que los demás son para tí tan importantes como tus sueños, que son parte activa, real e importante de tu vida.

Dispones de tus recursos al 100%. La “limpieza mental” que supone tener objetivos ecológicos es un beneficio increible y te permite dedicar el 100% de tu energía y recursos a la consecución del objetivo. De otra manera, los repartirías entre conseguirlo y capear el temporal con el resto de tus áreas vitales. En definitiva, ahorro energético puro y duro.

– Cuentas con apoyo extra. En la medida en que no afecte negativamente a tu entorno, seguramente cuentes con mayor apoyo a la hora de conseguirlo.

¿CÓMO CONSIGO HACER QUE MI OBJETIVO SEA ECOLÓGICO?

Primero, a la hora de construir tu objetivo, anticípate y ten en cuenta todos los aspectos de tu vida y de qué manera influye en ellos. Familia, relaciones de pareja o amigos, trabajo, economía, ocio, salud, etc… Considera todas las variables posibles. Te pongo ejemplos:

  • Inversión económica: ¿Cómo afectará a mi economía personal o familiar?, ¿Cómo tendré que modificar mi presupuesto?, ¿Será necesario pedir dinero al banco o a conocidos?, ¿Necesitaré el aval de un tercero?…
  • Inversión temporal: ¿A quién o a qué debo dejar de dedicar tiempo?, ¿Me compensará dejar de hacer otras cosas en favor de cumplir mi sueño?, ¿Cómo afectará a mis relaciones?…
  • Desplazamientos geográficos prolongados: ¿Tendré que alejarme de mi familia durante un largo tiempo?, ¿Dejaré de ver a mis amigos?, ¿Cómo podré mantener el contacto?, ¿De qué forma afectará a mis relaciones?…
  • Incompatibilidad horaria: ¿Cómo puedo compatibilizarlo con mi trabajo?, ¿Debería abandonarlo?, si tengo un compromiso con otra persona ¿de qué manera afectará mi objetivo al cumplimiento de este compromiso?…
  • Peligrosidad percibida respecto a tu objetivo: Mi sueño es ser bombero ¿Lo aceptará mi familia?
  • Salud física y mental: ¿Cuánto esfuerzo físico me requiere conseguir este objetivo?, ¿Qué nivel de estrés espero sufrir a consecuencia de lograrlo?, ¿Cuántas horas de sueño me va a quitar?

Segundo, adapta al máximo tu objetivo a los aspectos de tu vida que has contemplado. Busca opciones con buen horario, planifica bien y con previsión el tiempo que vas a invertir, diseña un plan detallado para lograrlo, asegúrate que vas a poder descansar y tener tus tiempos muertos, establece previamente momentos que dedicarás a la gente que te importa, etc… No se trata de ser extremadamente conservador en inversiones (todo requiere un cierto esfuerzo) ni de descartar todo apoyo que puedas solicitar (pero tampoco se trata de pedir un préstamo personal sabiendo que no lo podrás devolver)

Tercero, toma aquellos aspectos que no hayas podido adaptar a tu vida, y trata de adaptar tu vida a ellos. Establece acuerdos con las personas de tu entorno para compensarles en aquello que durante un tiempo puedas descuidar, involúcralos en tu planificación, piensa si tu objetivo les beneficia en algo, decide firmemente si te compensan ciertos sacrificios y comprométete a asumirlos, etc…

LA MÁXIMA ECOLOGÍA

Si logras todo esto, enhorabuena, porque habrás conseguido algo muy muy difícil. Y probablemente tu objetivo no sea 100% ecológico con el resto de tu vida, pero si logras pasar de un 50% a un 70%, habrás dado un paso importante para alcanzarlo.

Ahora bien, aún puedes dar un paso más allá. Imagina que, además de lograr la armonía buscada, aportas algo importante a las personas que te rodean. Imagina que al lograr tu objetivo no sólo encuentras beneficio para tí, sino para aquellas personas que realmente te importan. ¿Qué ganan los demás cuando tu consigues lo que quieres?, ¿De qué manera el beneficio que consigues redunda en los demás?

Párate a pensarlo, plantéatelo, busca en tus sueños o en tus objetivos algo en lo que también ganen los demás. Haz que tu objetivo se integre y esté en línea con tu vida y con aquellos con quienes la compartes. Será una razón más a tu lista de motivos para conseguirlo…

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