“La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte,

sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días” Benjamin Franklin

Cada día que pasa, millones de personas en este planeta buscan (buscamos) algo llamado felicidad. A veces esa búsqueda se convierte en algo casi obsesivo y, paradójicamente, nos trae más disgustos, desazón y apatía que otra cosa. En cualquier caso, la felicidad es algo demasiado complejo y subjetivo como para entrar en profundidad, y no es el objeto de este post.Hoy quiero hablar de aquello que hacemos (o no) para alcanzar esa anhelada felicidad.

En su blog, Pilar Jericó (@PilarJerico) hablaba del “Síndrome de la Felicidad Aplazada”, haciendo uso del término “procrastinación” (“Diferir, aplazar”, según la RAE), y acierta de pleno al decir que “somos expertos en soñar con el futuro y al mismo tiempo no hacer nada”.

LA SUERTE (NO) ESTÁ ECHADA

Siguiendo esta línea, tenemos una especial tendencia a confiar en lo que llamamos suerte y a depositar en ella nuestras esperanzas de futuro. Por lo tanto, esperamos (y vamos aplazando nuestra felicidad)

Jugamos a todos los tipos posibles de lotería, soñando con ser los agraciados que una mañana se levanten con la cuenta repleta de ceros, esperamos a que pase la crisis y aguantemos el tirón, o a que nos llame alguien ofreciéndonos el trabajo de nuestra vida.

FingersCrossed

Esperamos, en definitiva, ese golpe de suerte que cambie de manera radical, y para bien, nuestra vida.

Como si la suerte fuera algo estático, predeterminado, ajeno a nuestro control y que tiene que llamar a nuestra puerta, cuando realmente ni sabe nuestra dirección.

No, la suerte nunca llega. Tenemos que cambiar de una vez el chip y darle la vuelta al concepto que tenemos. Somos nosotros quienes llegamos a ella, y lo hacemos mediante acciones y decisiones.

Y TU ¿QUÉ TE MERECES?

Sin duda, merecemos aquello en cuya dirección hemos actuado. Francisco Alcaide (@falcaide) tiene otro post bastante interesante en el que dice que “tu vida no cambia por lo que escuches en una charla inspiradora, sino por lo que hagas día tras día con lo que escuches en la charla inspiradora”. Habla de un “mundo de causas y efectos”

La suerte y el mérito son resultado de acciones y decisiones. Y hasta que no empecemos a actuar y a decidir, no veremos resultado alguno. Así de simple.

Todavía hay quien piensa que merece las cosas en base a algo tan subjetivo como, por ejemplo, ser buena persona. Ojalá, de verdad.

Pero la realidad es la que es. Merecemos aquello para lo cual hemos hecho méritos. Y hacemos méritos mediante acciones y decisiones. Algunas serán difíciles y otras serán fáciles, unas supondrán un riesgo y otras serán apuestas seguras… pero lo que sí te aseguro es que igualmente habrá que ponerlas en marcha. Y ahí es donde está el mérito. Ahí es donde empezamos a merecer lo que nos sucede. “¡El futuro no está escrito!” decía Emmet Brown en “Regreso al Futuro”. Esto nos da cierta sensación de control y eso es bueno, alimenta el optimismo. Sabemos que podemos hacer algo para diseñar el futuro que queremos. Construimos nuestra suerte futura desde el presente inmediato, con cada acción y cada decisión.

camino

Te propongo algo. Dedica cinco minutos a hacer un ejercicio de retrospección.

– Piensa en cómo es tu presente. Qué tienes, qué haces, qué has alcanzado, cómo es tu pareja, tus relaciones con tu familia, tu trabajo, tu nivel económico, tu forma física… todo.

– Piensa en las decisiones y acciones que te han llevado aquí en cada uno de esos aspectos. Empieza por las más recientes y hacia atrás en el tiempo.

– Imagina qué hubiera sucedido si hubieras tomado decisiones totalmente distintas. ¿Cómo sería hoy tu vida?

¿Ves ahora la relación de causa-efecto? es como el “efecto mariposa”, toda una cadena de causas generando consecuencias. Acciones, consecuencias, mérito,… ahora vamos entrando en el concepto ¿verdad?

¿CUANDO EMPIEZO?

Ahora. Una palabra que últimamente está muy de moda, sí. Pero es cierto, ahora es el momento. Te agradezco de corazón que hayas leído esto, pero por favor, en cuanto termines cierra la ventana (comparte, tuitea y retuitea antes, si quieres, no hay problema) y ponte en marcha. No tengas prisa, pero tampoco pausa, y aprovecha cada segundo, porque es oro puro. No dejes nada para mañana si perfectamente puedes hacerlo hoy. Todo lo que hagas, sumará. ¿Te has preguntado por qué no llega eso que tanto esperas? tal vez en el camino se lo llevó alguien que estaba actuando y haciendo méritos…

NOWClock

Así que piensa, planifica y sigue tu plan de acción. Si no sabes por donde empezar, pregunta y pide ayuda. Eso es un comienzo igualmente. Tu felicidad, tus metas, no están en manos de otra persona que no seas tu. No deben estarlo. Hazte responsable de ellas, por favor.

Te va a costar, deberás esforzarte, y no será fácil. Deberás crear hábitos y eso implica mucha disciplina, pero seguro que pronto empiezas a ver pequeños cambios en tu vida que pueden llegar a sorprenderte. Como decía Francisco Alcaide en el post al que hago alusión: «Todo el mundo hace cosas que hace la gente de éxito, la diferencia es que la gente de éxito hace esas cosas todo el tiempo» (Brian Tracy)

Entonces ¿qué?, ¿Empezamos a actuar, decidir y hacer méritos?

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