“La gota horada la piedra, no por su fuerza, sino por su constancia”

Ovidio

Seguro que en más de una ocasión, bien por casualidad o bien por curiosidad consciente y totalmente consentida, te has topado con uno de esos programas de TV dedicados a la venta de distintos tipos de productos y utensilios creados para resolvernos algún que otro problema en esta vida. Seguro que te suena ese tipo de spots televisivos que empiezan con algo parecido a “¿cansado de tortuosos ejercicios y dietas interminables?”, “¿Te gustaría conseguir esa soñada silueta perfecta con tan solo unos minutos diarios de ejercicio en la comodidad de tu salón?”… Suelen ser anuncios que van acompañados de imágenes protagonizadas por esculturales modelos y musculosos atletas que pretenden ser el ejemplo del resultado de semejantes productos. Algo así como “este/a podrías ser tu… si llamas ahora al teléfono 902xxxxxx”

Es evidente que la idea de conseguir grandes resultados de manera inmediata nos seduce. Queremos las cosas ya (“para antes de ayer” sería la versión más corporativa, pero al fin y al cabo con la misma filosofía, la misma idea de fondo). Somos cortoplacistas. Somos así, tenemos entusiasmo y ganas, pero al mismo tiempo no nos gusta tener que invertir esfuerzo en las cosas. Tenemos esa mentalidad, nos han enseñado así. Por eso no creemos en otra cosa. Por eso cuando vemos a alguien en forma, decimos cosas como “eso ha sido tomando pastillas porque si no…”. No creemos en el esfuerzo tanto como en los “atajos”. Y no sólo voy a cargar con las (cómicas) campañas televisivas de compra desde el sofá (algo ya de por sí bastante representativo del esfuerzo que estamos dispuestos a hacer por conseguir lo que queremos). Las estanterías de los grandes almacenes están plagadas de libros “para dummies” que nos dan el conocimiento mascado para que tengamos que trabajarlo lo justo, y otros que pretenden que aprendas disciplinas que requieren años en cuestión de una semana (inglés, Taekwondo… todo vale); en las autoescuelas nos prometen sacarnos nuestro permiso de conducir en cuestión de unos pocos días; la publicidad de la tele nos habla de productos con los que podemos perder peso mientras dormimos, etc. En un mundo ideal, seríamos como Neo en Matrix, en aquella escena en la que aprende Jiu Jitsu con tan sólo descargar el software adecuado…

Pero no estamos en ese mundo ideal, de modo que lo mejor que podemos hacer desde ya mismo es no hacer caso a esa filosofía que tratan de inculcarnos en las “teletiendas” y los libros de formación express.

Conseguir un objetivo es, en líneas muy generales, pasar de un estado actual a un estado deseado, entre los cuales hay un camino compuesto por pasos a dar y recursos, internos y/o externos, que aplicar. Realmente es algo más complejo que puede requerir un análisis mayor o menor, una buena definición del objetivo, una estimación de nuestros recursos, de las dificultades que podemos encontrarnos, etc… el plan podrá variar durante el camino, según las circunstancias y/o necesidades, etc… pero la idea principal que quiero plasmar es que, para todo lo que queramos conseguir, será necesaria una mínima inversión de tiempo y de esfuerzo.

reloj

El tiempo es fundamental, así como el esfuerzo sostenido a lo largo de todo el proceso. Hace falta ser constante, perseverante, y tener método. No desviarse del camino más de lo necesario. Pero siempre, siempre, será necesario dedicar tiempo. Los logros más importantes no ocurren de la noche a la mañana.

¿Por qué es tan importante? no sólo porque es la manera en que obtendremos resultados, sino porque además, de esta manera, conseguiremos que éstos sean duraderos y estables. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el cambio de hábitos. Podemos levantarnos un martes convencidos de que tenemos que incorporar un nuevo hábito a nuestra vida, y el jueves siguiente abandonarnos de nuevo a las viejas costumbres. Se estima que son necesarios 21 días de práctica continuada de un determinado hábito para que este se incorpore y se asiente en nuestra vida de manera estable (y eso es para los más sencillos…)

looking

¿Significa esto que tengo que olvidarme de la satisfacción de tener resultados visibles en el corto plazo? En absoluto, para nada. Lo ideal sería descomponer el gran objetivo en pequeños “sub-objetivos” y establecer unas métricas que permitan comprobar la evolución. Esto resulta muy motivador, evita o minimiza cualquier sentimiento de frustración y anima a seguir el plan, a perseverar y a conseguir finalmente llegar a la meta que nos hemos planteado… Hace poco, José Barroso hablaba en su blog acerca de “disfrutar el camino” y creo que esta idea de establecer pequeños objetivos podría ir enlazada con esa filosofía. Disfrutar el proceso y los pequeños frutos que vamos encontrando por el camino…

long-term-care-future

La sabiduría popular, anterior a cualquier teletienda, dice que “la paciencia es la madre de la ciencia”, y que “quien algo quiere, algo le cuesta”. Esa es la filosofía que te ayudará a conseguir grandes cosas. El éxito no te espera mañana, no está a la vuelta de la esquina. Lo que mañana te espera es el primer pequeño paso hacia tu meta. así que levántate del sofá, suelta el mando a distancia y ponte manos a la obra, hay mucho por hacer.

Votar en los Premios Bitacoras.com

Anuncios