Hay una cualidad que, de un tiempo a esta parte, valoro mucho en las personas que se van cruzando en mi camino, ya sea por mi profesión o por las relaciones que voy estableciendo a lo largo del tiempo. En un principio no le ponía nombre, aunque la tenía muy clara y definida en mi cabeza. Es el típico “bueno, yo me entiendo” que a todos nos ha pasado alguna vez y que me permitía distinguir entre dos tipos de personas: por un lado las que se hacen cargo de su vida, y por otro las que la dan en adopción al destino y a circunstancias, personas o, si lo demás les falla, factores tan incontrolables e intangibles como el azar y la suerte. Las primeras son personas que se hacen cargo de sus circunstancias y sacan de la ecuación cualquier elemento azaroso. Las segundas son expertas en crear excusas para liberarse de cualquier responsabilidad sobre sus desdichas, para no ponerse manos a la obra con sus metas, sus aspiraciones y sus anhelos. Excusas, en definitiva, para no conseguir la vida que desean.‘7 Excusas para no optar a la vida que deseas’ fue mi lectura en el mes de Septiembre y su autor, el coach (y amigo) José Barroso, nos habla precisamente de esas barreras que nosotros mismos nos ponemos a la hora de alcanzar cualquier objetivo, por pequeño o grande que sea. El mismo título del libro puede resultar acertadamente provocador al depositar en el lector la responsabilidad de su propio (y/o supuestamente previsible) fracaso en el camino hacia su crecimiento y su éxito personal. Una provocación necesaria para propiciar la toma de conciencia adecuada que permita derribar esas barreras que, en forma de creencias limitadoras incrustadas en nuestra mente, nos impiden ponernos en marcha y asumir el control de nuestras vidas.

Se trata, por tanto, de un texto que requiere un elevado compromiso por parte del lector. Requiere incluso hacerse daño, aunque sólo sea arañándose el orgullo. Admitir que nos hemos limitado a poner excusas por miedo, desconocimiento o falta de confianza en nosotros mismos. Por lo que sea, pero excusas al fin y al cabo, y admitir eso, duele.Y requiere mucho trabajo posterior, como todo proceso de cambio personal que se precie. Es un libro para leer en soledad y ser terriblemente francos con nosotros mismos, cuestionando cada razón empleada para no actuar. También es un libro cuyas reflexiones merece compartir y poner a prueba con quiene puedan ayudarnos en el proceso. Es un libro, en definitiva, para volver a empezar, no ya como los segundos ‘quejicosos’ que te contaba al inicio, sino como el hombre o la mujer responsables de sus metas y los pasos que dan para alcanzarlas ¿Te atreves a dar empezar el camino?

José es un ejemplo claro de lo que trata de transmitir en su obra. Lo conocí a través del maravilloso mundo de las redes 2.0 junto a otras grandes personas, y su biografía personal es un reflejo de que, si te lo propones y derrotas a las creencias que te atan, si abres tu mente a nuevas posibilidades, si trazas un camino sobre el mapa y te dispones, libre de excusas, a seguirlo hasta llegar a la meta, tu éxito, ese que es tuyo y que tanto anhelas, el que nadie te va a regalar, está asegurado. Perseverancia, actitud (la misma que ensalza en uno de sus capítulos) y pasión por lo que hace son tres de las principales cualidades que he visto en él y que avalan totalmente su trabajo.

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